EL MATRIARCADO EN EUSKADI.

Estándar

Es posible escuchar que Euskadi tiene una cultura matriarcal, y de hecho, hace poco resurgió el tema con un sketch de “Vaya Semanita”, un programa de televisión vasco que parodiaba este tema: 

Hay historiadores que han realizado estudios que concluyen explicando que hay indicios que demuestran que en su día existió matriarcado en estas tierras. Algo que en mi opinión, lejos de ser matriarcado, no es más que igualdad entre el hombre y la mujer. Pero nuestra interiorización del patriarcado hace que cualquier lucha o similitud por la igualdad parezca una conquista por nuestra parte.

Antes que nada, ¿qué entendemos por matriarcado? El matriarcado implica la autoridad de la mujer en el orden social: en la familia, en la sucesión (matrilinealismo), la política, la economía, y en la religión, esto debe reflejarse en la legislación.

En el aspecto familiar, el griego Estrabón  (Siglo I), cuenta que los serranos (vascos, cántabros y asturianos) tan solo se casaban con una mujer y practicaban la covada.  Aunque la toca fálica que llevaban las mujeres vascas hasta el siglo XVIII tenga una clara relación con el reconocimiento de ciertos derechos del hombre sobre la mujer.

Las mujeres vascas llevaban este tocado desde el momento en que se casaban hasta enviudar (o las que cometían un desliz) mientras que las solteras y las doncellas iban con la cabeza afeitada, y las viudas con una toca desmochada.

Respecto al matrilinealismo, Julio Caro Baroja nos lo resume siguiendo a Estrabón:

1. Entre los  vascos el hombre dotaba a la mujer.

2. Heredaban las hijas y daban mujer a sus hermanos (no sus padres).

El patrilinealismo es probable que fuese introducido en Baskonia por los indoeuropeos los y los celtíberos, aunque fueron los romanos y sobre todo el cristianismo quienes promovieron el patrilinealismo definitivamente.

En la política, en el reino de Navarra no regía la Ley Sálica francesa del Siglo V, que impedía reinar a las mujeres o a descendientes por rama femenina, algo que tuvo gran transcendencia en la sucesión a la corona en varias ocasiones.

Pese a que la mujer tenía importancia en la corona parece que no era así en otros puestos políticos.

En la economía, W. Humboldt (1801), relata en su libro “Los vascos”, como parece que a la hora del trabajo cambian los papeles entre el hombre y la mujer.  “En Bilbao llevan en la descarga de buques los más grandes pesos sobre la cabeza desde el río a los almacenes en particular barras de hierro, con que allí se hace frecuente comercio; hasta en la fragua las vi ocupadas con martillo y yunque.”

Es muy destacable el caso de la mujer de marino durante la época franquista, que mantenían los mismos derechos que el hombre cuando en otras regiones eran tratadas como menores de edad o deficientes mentales.

La religión, Los Akelarres eran la religión vasca antes del cristianismo. Eran celebraciones religiosas paganas relacionadas con la fecundación y la fertilidad, que se llevaban a cabo los días de luna llena.

Eran fiestas donde la mujer tenía un papel principal. Se bailaba, se bebía, se comía y se cantaba. Incluso se usaban setas alucinógenas como droga.

Respecto a las leyes, Roma permitía que se hablase la lengua propia y que se desarrollaran también los derechos propios a niveles de derecho privado, de derecho de familia, de derecho municipal. Es posible que al principio del característico mayorazgo navarro los padres podían elegir a que hijo le dejaban la herencia, sin influir el sexo de este. Es curioso también que pese a ser los padres de la novia quien elegían al futuro marido, ella podía rechazar a los dos primeros.

Es posible también que durante la Edad Media existiera la posibilidad de contraer un matrimonio civil. La Iglesia persiguió este tipo de casamientos durante siglos, pero no lo consiguió hasta 1560, año en el que se celebró el último en Azpeitia.

Como he dicho al principio, todo esto, además de lejano, no existe en la actualidad, ya que es evidente en manos de quien está el poder, allí y aquí. Y por si fuera poco, esto ha disminuido la lucha feminista. Ya que resulta fácil pensar que está todo conseguido.

Puede que la idea de la mujer vasca autoritaria parezca atractiva, incluso se usa de cliché, como en la exitosa película “Ocho apellidos vascos”, pero es algo irreal, y un serio problema para las jóvenes vascas, ya que , “pensar así es cómodo, porque si crees que tienes el poder no tienes que pelear por ello. Y hasta que te encuentras con una situación que pone en cuestión esto puede ser algo que te es efectivo en la vida. Por ejemplo, si las mujeres son tan fuertes, por qué siguen reproduciéndose problemas tan crudos como la violencia de género?” Maggie Bullen. Aunque cabe destacar que Euskadi es la Comunidad Autónoma con el porcentaje más bajo en violencia de género del hombre hacia la mujer, pero el de la mujer hacia el hombre está por encima de la media del estado.

Bilbao. 2014.

Bilbao. 2014.

Con esto quiero reflejar que en el País Vasco como en toda España la lucha feminista no ha terminado. Y parece que los logros del pasado nos han hecho relajarnos y pensar que está todo conseguido. Pero como hemos demostrado en estos meses, el patriarcado, el machismo y los atentados contra los Derechos de la mujer son un problema mundial contra el que todos debemos luchar para conseguir la igualdad.

Sara García Contreras.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s